Imagina que compras un libro de 200 páginas, pero 150 están en blanco o solo tienen una frase repetida. Te sentirías estafado, ¿verdad? Google siente lo mismo cuando rastrea una web llena de Thin Content.
¿Qué es realmente el Thin Content?
Muchos creen que se refiere solo a «textos cortos». Error. Un artículo de 200 palabras puede ser excelente si responde a la duda del usuario de forma directa. El Thin Content se refiere al contenido de bajo valor añadido.
Google clasifica como contenido pobre:
- Páginas generadas automáticamente: Textos creados por IA sin revisión o traducciones automáticas sin sentido.
- Páginas puerta (Doorway pages): Creadas solo para posicionar una keyword pero que mandan al usuario a otro sitio.
- Contenido duplicado o robado (Scraped): Copiar y pegar descripciones de productos del fabricante.
- Páginas vacías: Categorías de tienda sin productos o páginas de etiquetas con un solo post.
El efecto «Panda» en tu negocio
El algoritmo de Google (específicamente la actualización Panda) evalúa la calidad media de tu sitio. Si tienes 100 páginas buenísimas y 1.000 páginas de basura (Thin Content), la nota media de tu web baja.
Esto significa que tener páginas pobres arrastra hacia abajo el posicionamiento de tus páginas buenas. Como consultor, una de mis estrategias más efectivas para recuperar webs estancadas es la «poda» (Content Pruning): eliminar o bloquear con Noindex todo ese contenido que no aporta nada, para que la autoridad se concentre en lo que vale la pena.