El SEO tiene fama de ser abstracto. «Branding», «Visibilidad», «Autoridad»… Todo eso suena bien, pero el CEO de una empresa solo entiende un idioma: Rentabilidad. Aquí entra el ROI (Return on Investment).
¿Qué es el ROI en SEO?
Es el indicador porcentual que mide la relación entre el beneficio obtenido gracias al posicionamiento orgánico y el coste de haber realizado esas acciones. Nos dice cuánto dinero ganamos por cada euro invertido.
La fórmula básica es: ((Ingresos SEO – Coste SEO) / Coste SEO) x 100.
El desafío de la atribución
Calcular el ROI en SEO es más difícil que en publicidad (PPC) porque es una estrategia a largo plazo.
Si pagas hoy por un artículo de blog o una auditoría técnica, quizás no veas la venta hasta dentro de 6 meses. Sin embargo, a diferencia de los anuncios (que cuando dejas de pagar, desapareces), el SEO tiene un efecto compuesto. Un contenido bien posicionado hoy puede seguir generándote ventas gratis dentro de 3 años sin invertir un euro más.
Cómo maximizar tu ROI SEO
Para que las cuentas salgan, enfoca la estrategia en negocio:
- Ataca palabras clave transaccionales: Posicionar «comprar seguro coche» tiene un ROI infinito comparado con «historia del seguro».
- Mejora la conversión (CRO): De nada sirve traer 100.000 visitas si tu web es fea y nadie compra. Mejorar la usabilidad de la web multiplica el ROI del SEO sin necesitar más tráfico.
- Medición exacta: Configura bien el Valor de los Objetivos en Google Analytics 4 para saber exactamente cuántos euros ha traído el canal orgánico.