Es la pesadilla de cualquier CEO digital: despertarse un día, abrir las analíticas y ver que el tráfico ha caído un 90%. Cuando esto ocurre, solemos hablar de una Penalización de Google.
Sin embargo, es vital distinguir entre los dos tipos de castigos que existen, porque la solución es radicalmente distinta.
1. Acción Manual (El castigo humano)
Ocurre cuando un empleado real del equipo de Spam de Google revisa tu web y decide pulsar el «botón rojo».
Causas: Web hackeada, spam puro, compra evidente de enlaces, contenido oculto.
Diagnóstico: Es fácil de detectar porque recibirás un mensaje de aviso en Google Search Console explicando el motivo.
Solución: Tienes que arreglar el problema, documentar todo el proceso de limpieza y enviar una «Solicitud de Reconsideración» (Reconsideration Request) pidiendo perdón a Google. Un humano la leerá y decidirá si te levanta el castigo.
2. Penalización Algorítmica (El filtro matemático)
Aquí no hay humanos ni avisos. Simplemente, Google actualiza su algoritmo (Core Update, Panda, Penguin) y tu web deja de cumplir los nuevos estándares de calidad.
Diagnóstico: No hay mensajes. Solo ves la caída de tráfico coincidiendo con una fecha de actualización de Google.
Solución: Es mucho más compleja. No puedes pedir perdón a nadie. Tienes que auditar tu web, mejorar el contenido (E-E-A-T), limpiar la publicidad, mejorar la velocidad y esperar a que, en la próxima actualización, el algoritmo vuelva a evaluarte positivamente. Esto puede tardar meses.
Mi trabajo en estos casos es actuar como un abogado defensor y un cirujano: identificar la causa, extirpar el problema y presentar las pruebas para recuperar tu visibilidad.