En internet, la paciencia no existe. Según estudios de Google, si tu web tarda más de 3 segundos en cargar en un móvil, más del 53% de los usuarios la abandonarán antes de ver nada. La Page Speed no es solo una métrica técnica; es directamente proporcional a tus ingresos.
¿Qué es la Page Speed?
Es el tiempo que tarda tu página web en mostrar su contenido al usuario. No hablamos solo de que el servidor responda, sino de que la web sea interactiva y visualmente estable.
Desde la actualización de los Core Web Vitals, la velocidad es un factor de ranking oficial y decisivo. Entre dos webs con contenido similar, Google siempre posicionará primero a la más rápida.
Optimización WPO (Web Performance Optimization)
Muchos clientes me dicen: «He instalado un plugin de caché y sigue lenta». La velocidad real requiere ingeniería, no parches. Como desarrollador, ataco los problemas de raíz:
- Servidor y TTFB (Time to First Byte): Si tu hosting es barato y lento, nada de lo que hagas en la web importará. Necesitas un servidor que responda en milisegundos.
- Minificación de código: Las webs modernas cargan toneladas de archivos CSS y JavaScript innecesarios. Mi trabajo es «limpiar» ese código, eliminar espacios, comentarios y funciones no usadas para reducir el peso del archivo.
- Carga asíncrona: Hacemos que la web cargue primero lo que el usuario ve (el texto y la imagen principal) y deje para el final los scripts pesados (como el chat de soporte o el pixel de Facebook). Así la sensación de velocidad es instantánea.
- CDN (Content Delivery Network): Si vendes internacionalmente, usamos redes de servidores distribuidos para que, si un usuario entra desde México, la web se le sirva desde un servidor en México y no desde Madrid.
Una web rápida reduce el coste de tus campañas de publicidad (Google Ads te cobra menos por clic) y dispara tu tasa de conversión orgánica.