Llevar a un cliente a tu tienda (tu web) es solo la mitad del trabajo. Conseguir que se quede, mire los productos y hable contigo es la otra mitad. En marketing digital, a esa capacidad de retención y conexión la llamamos Engagement.
¿El Engagement afecta al SEO?
Rotundamente sí. Google tiene ojos en todas partes (Chrome, Android, Analytics) y sabe cómo se comportan los usuarios en tu web.
Si miles de personas entran en tu web pero salen a los 5 segundos (lo que llamamos Pogo-sticking), Google entiende que tu resultado no es relevante y te baja posiciones. Por el contrario, si el usuario se queda 5 minutos, hace scroll y visita varias páginas, Google te premia.
Métricas clave para medirlo
En el nuevo Google Analytics 4, el engagement es el rey. Debes vigilar:
- Tiempo de interacción: ¿Cuánto tiempo real pasa el usuario leyendo?
- Scroll: ¿Llegan hasta el final del artículo o se quedan en el título?
- Sesiones con interacción: Visitas que duran más de 10 segundos o generan una conversión.
Para mejorar el engagement, utiliza contenido multimedia (vídeos, infografías), escribe párrafos cortos fáciles de leer y asegúrate de que tu web cargue volando.