La Tasa de Rebote (o Bounce Rate) es una de las métricas más famosas y a la vez más malinterpretadas de la analítica web.
¿Qué es exactamente?
Se produce un «rebote» cuando un usuario entra en tu web y se va sin haber interactuado con nada más. Es decir, entra, mira la página y cierra la pestaña o vuelve atrás sin hacer clic en ningún enlace, botón o menú.
Si de cada 100 visitas, 60 se van sin hacer nada, tienes una Tasa de Rebote del 60%.
¿Es malo tener una tasa alta? Depende
Muchos gerentes se asustan al ver una tasa del 70%, pero hay que entender el contexto:
- Cuándo es MALO: Si tienes una tienda online y la gente entra al producto pero se va sin comprar ni navegar, tienes un problema grave. Puede ser que el precio no guste, que la web cargue lento o que el diseño no genere confianza.
- Cuándo es NORMAL: Si tienes un blog o una página de noticias, es normal que la tasa sea alta. El usuario entra, lee el artículo que buscaba y se va satisfecho. En este caso, el rebote no significa fracaso.
La evolución en Google Analytics 4 (GA4)
Es importante que sepas que la industria está cambiando. Google Analytics 4 ha dejado de dar protagonismo a la Tasa de Rebote y ahora se enfoca en la Tasa de Interacción (Engagement Rate).
Más que obsesionarnos con quién se va, ahora nos interesa medir quién se queda al menos 10 segundos, quién hace scroll o quién ve un vídeo. El objetivo de tu web debe ser captar la atención desde el Above the Fold para invitar al usuario a quedarse.