Cuando un cliente me pregunta qué plataforma usar para su web corporativa o blog, el 95% de las veces la respuesta es WordPress. No es casualidad que Google y WordPress se lleven tan bien.
¿Por qué WordPress es el rey del SEO?
De base (out-of-the-box), WordPress ya soluciona muchos problemas técnicos que en un desarrollo a medida costarían miles de euros:
- Genera URLs amigables automáticamente.
- Tiene una estructura de código lógica (HTML semántico) que los robots entienden bien.
- Permite gestionar títulos, categorías y etiquetas con facilidad.
El peligro: El síndrome de Diógenes digital
Sin embargo, WordPress tiene un enemigo: el exceso de plugins.
Muchos usuarios instalan 50 plugins para cosas sencillas («un plugin para la nieve en navidad», «un plugin para el aviso de cookies»). Esto genera un código sucio y pesado (Bloatware) que mata el rendimiento.
Cómo optimizo WordPress como desarrollador
Para convertir un WordPress estándar en un Ferrari del SEO, sigo estos pasos:
- Theme Ligero: Uso plantillas base ultrarrápidas (como GeneratePress o Hello Elementor) o desarrollo temas a medida desde cero.
- Plugins de SEO: Configuro herramientas profesionales como RankMath o Yoast SEO, pero las personalizo al detalle (no dejo la configuración por defecto).
- Limpieza de Base de Datos: WordPress guarda cada revisión de tus posts, llenando la base de datos de basura. Programo limpiezas automáticas.
WordPress es una herramienta potente, pero necesita una mano experta para no convertirse en un gigante lento.