Hace 15 años, el SEO era fácil (y sucio). Si querías posicionar por «relojes baratos», repetías esa frase 100 veces en el texto, incluso ocultándola con letra blanca sobre fondo blanco. Eso es el Keyword Stuffing.
¿Qué es y por qué está penalizado?
Es la práctica de saturar una página web con palabras clave de forma antinatural con la única intención de manipular el ranking de Google.
Hoy en día, los algoritmos de Google (como Panda y BERT) son capaces de leer y entender el texto casi como un humano. Si detectan que estás forzando la repetición, marcan tu contenido como SPAM o de baja calidad. El resultado: tu web desaparece de los resultados.
La regla actual es simple: escribe para las personas, no para los robots. La naturalidad y la semántica premian más que la repetición mecánica.