Cuando escribes un documento en Word, usas títulos grandes para las secciones importantes y subtítulos para los apartados, ¿verdad? En desarrollo web, esa jerarquía se crea mediante las etiquetas de encabezado o Headers (H1, H2, H3…).
¿Qué son y para qué sirven?
Son etiquetas HTML que indican a Google y a los usuarios la importancia relativa de cada sección de texto. Van del H1 (el más importante) al H6 (el menos relevante).
Google no lee tu web como un humano; escanea el código. Estas etiquetas le sirven para entender el esquema de tu contenido. Si no las usas bien, es como entregarle un libro sin índice y con todo el texto en el mismo tamaño: un caos imposible de clasificar.
Reglas de oro para una jerarquía perfecta
- El H1 es sagrado: Solo debe haber uno por página. Es el título principal del libro y debe contener la palabra clave principal. (Ej: «Servicios de Desarrollo Web»).
- Los H2 son los capítulos: Dividen el contenido en secciones temáticas principales. Deben incluir palabras clave relacionadas o derivadas.
- Los H3 son sub-secciones: Se usan para desglosar puntos dentro de un H2.
El error visual
Muchos clientes eligen un H2 o un H3 simplemente «porque la letra queda bonita en ese tamaño». Como desarrollador, te aconsejo que nunca uses etiquetas semánticas por estética. El diseño se controla con CSS; la estructura H1-H6 es para la lógica y el SEO.