Uno de los errores más costosos en desarrollo web y SEO es intentar matar moscas a cañonazos. Muchas empresas quieren «mucho tráfico», pero el tráfico por sí solo no paga las facturas. Necesitas tráfico cualificado. Aquí entra el Buyer Persona.
¿Qué es un Buyer Persona?
No es simplemente tu «público objetivo» (ej: hombres de 30 a 50 años). El Buyer Persona es una representación semi-ficticia de tu cliente ideal basada en datos reales y especulaciones fundamentadas.
Le ponemos nombre, cara y contexto. Por ejemplo: «Carlos, Director de Marketing, 45 años, está estresado porque su web actual no convierte, no entiende de código y tiene miedo de contratar a alguien que le engañe.»
¿Por qué es vital para el SEO?
Definir esto cambia radicalmente tu estrategia de palabras clave:
- Si no tienes definido al persona, intentarás posicionar por «diseño web» (muy genérica, mucha competencia, difícil de convertir).
- Si sabes que tu persona es Carlos, intentarás posicionar por «empresa desarrollo web a medida para pymes» o «por qué mi web no vende».
El Buyer Persona nos dice cómo busca tu cliente, qué problemas tiene y qué lenguaje utiliza. Cuando alineamos el SEO con las necesidades reales de tu cliente, la magia ocurre: llega menos gente, pero compran más.